Un café, una idea, un relato....EN FEMENINO

Un café, una idea, un relato....EN FEMENINO

Culitos para la crisis y adiós a la igualdad

Cruzo la ciudad en coche y para mi sorpresa el trayecto está plagado de policía. En la entrada de la autopista, a la salida, en todos los cruces de las calles que atravieso. Intento que mi memoria haga un rápido barrido por los acontecimientos de última hora para comprender ese ataque de seguridad. ¿Impedir la llegada de la peste porcina? No creo. No llevan mascarillas. ¿Algún atentado? No parece posible, además están demasiado relajados. Enciendo la radio y tampoco habla del tema.
Olvido, la situación hasta que llego a un quiosco y veo las portadas del día… “A – LU- CI- NO”. El País lleva en portada la ilustre foto que acompaña a este post. Sí, como lo veis, un par de culitos de las niñas que acompañaba a los causantes de tanto despliegue policial.
El boss francés, Sarkozy y su pibita están en la city. Hasta aquí todo más o menos normal. Entiendo el revuelo entre los periodistas del corazón. Bueno, no lo entiendo, pero lo tolero; el duelo Carla Bruny – Letizia Ortiz les pone. Vale.
Lo que ni entiendo ni tolero es que también les ponga a la llamada prensa sería. ¿Señores de El País? ¿Dónde están los culos de Sarcozy y el principito? O, mejor. ¿Dónde lo que se comentó, los acuerdos a los que llegaron, las propuestas para sacarnos de esta crisis en la que estamos metidos?
Ahhh, vale, vale es que no me entero. Que hay que vender periódicos y eso no interesa. Que molan más los culos anoréxicos de la Bruny y la Leti. Perdón, perdón… No me había dado cuenta. Debe ser que los más de cuatro millones de parados tienen que enterarse que cuanto menos come uno más guapo está, y que, qué es eso de agobiarse por dar de comer a los suyos…
IN-DE-CEN-TE
Para que luego digan, que la lucha por la igualdad de géneros está desfasada.
No sé que me indigna más, si dos anoréxicas luchando por lucir “no culo”. O que todos los medios de comunicación se centren en los “no culos” , en lugar de hablar del objetivo por el que vino Sarkozy… A no ser que el objetivo fuera lucir a su “pibita” y entonces todo perfecto.
Por cierto, y la Leti ¿qué dirá de todo esto? A su mami claro, porque a su suegra ya me lo imagino.

Hillary Clinton. La venganza sabe mejor servida muy fría


“Hillary Clinton ofrece a su marido a cambio de dinero”. Leo este titular en varios medios de comunicación y casi no puedo creerlo. La primera pregunta que se me viene a la cabeza es … ¿a cambio de qué?, por supuesto pensando fatal…, pero no puedo evitar la curiosidad femenina.
La segunda reflexión, si el titular hubiera cambiado los sujetos de sitios se habría desatado una hecatombe mundial…. Alguien se lo puede imaginar… “Bill Clinton ofrece a su mujer a cambio de dinero”. Me imagino las páginas de periódicos que se habrían rellenado, las horas de televisión y radio que se habría dedicado al machismo, manipulación de la mujer… y demás etcéteras que nos podamos imaginar.
Pero en esta ocasión no fue así, ni mucho menos. Los medios dieron la noticia, faltaría más. Pero la mayoría se centró en el castigado bolsillo de la familia Clinton, tras los gastos de su batalla electoral.
http://www.elpais.com/articulo/gente/Hillary/Clinton/ofrece/marido/cambio/dinero/elpepugen/20090417elpepuage_5/Tes


Otra cosa muy distinta es lo que debió ocurrir en Clinton's House antes de ese anuncio. Haré de adivina viajando en el tiempo.


Hillary necesita dinero, y se le ocurre la feliz idea de “vender” a su señor esposo. Para una cena eso sí, nada de sexo… faltaría más. Aún así, Bill entraría en cólera.


- “Esto es un abuso, deja mi imagen por debajo de la suela de los zapatos, bla, bla, bla”.
Hillary sonríe y se frota la manos..


- Do you remember Monica Lewinsky, my Darling? ¿Quién quedó como un trapo en aquella ocasión?



Tengo que recocer que desde que ocurrió aquello siempre me ha rondado por la cabeza cómo una mujer como Hillary pudo aguantar el escarnio público que supuso para ella aquel incidente. Me resistía a pensar que fuera una de esas ricachonas que aguantan cualquier cosa del “maromo” con tal de mantener el estatus.



No, no podía ser y no era. Hillary es mucho más fría. Sabía que su objetivo de llegar a la casa blanca “again”, era imposible si quien se presentaba era Hillary Diane Rodhman, como se llamaba de soltera y como se volvería a llamar si se divorciaba de su maridín. Así que aguantó. Pero la venganza se sirve fría, y aquí va un primer plato heladito.
El maridín en bandeja para recaudar pasta. Algo que, visto desde la perspectiva de género, es tan denigrante como los chulos que ofrecen a las señoritas de confianza. Hombre no es lo mismo que hacer la calle, pero….
No es la primera que se tiene que tragar el maridín. Ya tuvo que renunciar a sus conferencias y charlas por todo el mundo porque eran incompatibles con el nuevo trabajo de Hillary. ¿Cuántos estarían dispuestos a ello?




Ya le pudo saber bien al Bill, el “puro” de la Lewinsky. Seguro que jamás pensó lo caro que le iba a costar.

La Grieta, Doris Lessing. Alterada y excitada

La Grieta, Doris Lessing.

Me adentro en la lectura del libro tras una vibrante recomendación. La historia de la humanidad desde origen femenino. Además, lo escribe una mujer. Doris Lessing, premio nobel de literatura en 1997. Todo apunta a que tengo entre mis manos todo un tratado de feminismo. Y tal vez lo sea. Pero mi relación con esta novela ha despertado sentimientos casi olvidados respecto a un libro.

No puedo decir que el libro me haya gustado. Más bien me ha alterado, tanto que me he enganchado como hacía tiempo que no me ocurría con un libro. Uno de los motivos ha sido, seguro, que me ha permitido evadirme. Me ha transportado a otro mundo y otros problemas… una ventana en para una mente atormentada, como es la mía en estos momentos. Y dos porque me he leído dos libros en uno.

Encuentro en el texto de Lessing una profunda doble lectura. Tal vez porque la voz del narrador es un hombre, situado históricamente en una época lejana y muy machista. Cuenta la idea de un mundo creado por mujeres, pero desgrana en esa creación todos los topicazos de la mentalidad machista.

En estos momentos, me encantaría preguntarle a la autora el verdadero transfondo del novela. Mientras es una mujer, o más bien, la curiosidad de una mujer la que trastorna el bucólico mundo inicial, la voz masculina del narrador desgrana todos los arquetipos que los hombres vierten sobre las mujeres. "Discuten por todo"; " No tienen curiosidad por salir de su mundo", "son conformistas", "son vagas!". No lo entiendo, no entiendo el propósito de la autora ante el texto, que seguro lo tiene y será mucho más feminista de lo que mi mente atormentada puede llegar a comprender en este momento.

En cualquier caso, me ha gustado mucho la experiencia de enfrentarme a un texto donde la lectura me engancha, al mismo tiempo que el contenido me altera… Excitante. Ese es el resumen. Aún más, me ha dejado con las ganas de comentarlo con todo el mundo, me gustaría que amigos y conocidos lo leyeran creo que la grandeza de la obra se la dan las múltiples interpretaciones.

Praxagora, 11 abril 09