Esta parece ser mi semana del Talento, o del no talento. Todavía no lo tengo muy claro.
Comenzé el lunes en un encuentro de periodistas donde unas chicas encantadoras y profesionales querían convencernos del valor del talento para las empresas. La charla perfectamente organizadas por mis amigas de prensa de KPMG acabó algo alterada, intelectualmente hablando.
Y es que por mucha teoría que queramos difundir, el talento es en lo último que están pensando las empresas ere que te ere.
Hoy me llega al correo una nueva reflexión sobre el talento. En la que Lola Solana, gestora de Fondos de Inversión de Renta Variable discrepa sobre las prejubilaciones a los 50 años.
http://alturl.com/izp9
En clave femenina, la cosa es aún más complicada. Si la vida laboral se acaba a los 50 y hay que hacer un paron a los 30 para tener hijos que puedan sustituir rápidamente a los jubilatas prematuros. ¿Cuánto queda de vida laboral? Claro que como además las mujeres ganan un pastón, pues no pasa nada.
Perdón por la ironia.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario